En el tango "Volvamos
a empezar" (1953), el hombre vuelve de la cárcel, se reencuentra
con su esposa e hijos y dice: "los Jueces de mármol
nunca comprendieron que a veces la vida te obliga a matar".
Refiere a un Juez frío,
incapaz de comprender los avatares que llevaron a un hecho, ciego
a los vínculos humanos e implacable aplicador de la letra de
ley.
En Derecho de Familia
siento que se ha pasado al otro extremo: la psicologización
de la Justicia en tal grado, que pareciera que es pecado mortal dictar
sentencia y que la solución la gente la debe encontrar en una
terapia conjunta.
Aclaro que soy una
de las abogadas más "psi" del medio.
Hace muchos años que advertí que la ley sola no me alcanzaba
comprender y ayudar a mis clientes e hice cuanto curso de Psicología
para Abogados encontré, cursé la carrera de Psicología
Social, hice un posgrado en Psicodrama, me formé, matriculé
y ejercí como Mediadora, tengo formación en psicología
de distintas corrientes, mi biblioteca de psicología es atípicamente
nutrida. Me apasiona la psicología. (Creo que se nota...).
Soy partidaria de la terapia personal, de pareja o de familia,
según los casos, pregunto a mis clientes si antes de tomar
determinada resolución en sus vidas (por ej. un divorcio) han
hecho una terapia de pareja o bien sugiero que ante la iniciación
de determinados juicios con mucha carga afectiva, mis clientes cuenten
con un espacio terapéutico paralelo.
Aclaro todo esto para
que sepan que no soy "la abogada típica" que sólo
lee el Código Civil y los fallos.
Soy partidaria de la negociación
extrajudicial, de la mediación (cuando el conflicto es mediable),
de la psicoterapia, del trabajo interdisciplinario y de todo lo que
pueda ayudar a resolver problemas.
Pero... aquí viene
el pero. NO TODOS LOS JUICIOS EN LOS QUE SE DETECTA UN CONFLICTO
VINCULAR DEBEN RESOLVERSE NECESARIAMENTE A TRAVES DE LA REALIZACION
DE UNA TERAPIA, sino que a veces es necesario QUE SE DICTE UNA
SENTENCIA que decida lo que la gente no pudo, no quiso, no supo resolver
sola y no quiere tampoco ahora:
- Mantener interminables
entrevistas de revinculación, por ej. entre dos hermanos
que se odian, que se amenazan de muerte, que se roban y toda la vida
se llevaron mal y no puede ser la Justicia quien "arregle"
el vínculo a través de la intervención de una
trabajadora social y una psicóloga, cuando son los mismos hermanos
los que manifiestas que NO QUIEREN retomar la relación, que
"los enferma" cada encuentro obligado que les imponen. Ellos
acudieron a la justicia a buscar eso: justicia, que signfica "dar
a cada uno lo suyo". Y NO LES IMPORTA YA EL VINCULO, les importa
dividir por ejemplo una herencia.
- Iniciar una terapia
vincular entre un matrimonio separado hace 15 años, donde cada
uno tiene su terapia individual, sus nuevas parejas, sus hijos grandes
y sólo se pretende que un Juez reconozca que ha caducado el
convenio de alimentos al haber cambiado la situación de hecho
y por ende el hombre ya no debe continuar pagando la cuota pactada
en otras circunstancias. Si esto pasó por mediación
y no hubo acuerdo, si se inició una demanda y no hubo allanamiento,
¿es necesario insistir en "mandar" a esta ex pareja
de terapia para que mejoren su comunicación - eterna muletilla
- y le den fin al litigio? Uno de los dos dice que no, que ya hicieron
suficientes terapias, mediaciones, etc. Punto. Entonces que continúe
el juicio y RESUELVA EL JUEZ.
Si el Juzgado manda compulsivamente
este tipo de casos a terapia, con las mejores intensiones (no lo dudo),
SE PIERDE EL TIEMPO.
He tenido demorados expedientes
más de un año por un tribunal de 1ª o de 2ª
Instancia estuvo "esperando que las partes se pongan de acuerdo"
cuando era evidente que morirían litigando (así fue),
pero sin bajarse de sus posiciones y sin desear volver a verse ni
siquiera para terminar el juicio.
En esos casos, aunque
a veces me defino como una "abogada psico-social",
aunque sea partida de la modernización y humanización
de la justicia, afirmo que los Jueces no deben olvidar que una
de sus principales funciones es dictar sentencia. ¿Intentar
primero ayudar a un acuerdo? Perfecto. Pero que no necesariamente
sea mediante una terapia con gente que no desea hacerla. Gente adulta
que está litigando por cuestiones patrimoniales aunque tengan
o hayan tenido un vínculo familiar.
Por otra parte, saben
los profesionales "psi" que gran parte del resultado que
pueden obtener con sus pacientes depende del grado de motivación
que tengan éstos. En mi experiencia profesional como abogada
de familia, cuando las terapias vinculares se hicieron "por orden
del tribunal" y no porque lo consensuaran las partes, siempre
fracasaron y sólo constituyeron una dilatación más
de la sentencia.
No teman. No me volví
prehistórica ni reniego de la psicoterapia.
Soy conciente que los jueces actuales son mucho más abiertos
y están más instrumentados para resolver conflictos
sin litigio.
Lo que me enoja es
la terapia no deseaba en reemplazo de la sentencia pedida.
*Abogada de Familia, Psicóloga Social, Mediadora
www.mirta-nunez.com.ar
mirtanunez@gmail.com