Dialoguitos en el foro  
 

Un intríngulis procesal

Por el Dr. Juancho No
 


Esta primavera prolongada más allá de lo esperable nos permite disfrutar de la caricia del sol con una temperatura agradable. Salí del Colegio y entré en la Giralda buscando a las chicas. Este mes decidimos mudarnos de lugar y aquí disfrutamos de excelente atención, buenos precios y más espacio. Allí nomás estaban las chicas, que no bien me vieron me hicieron señas de la silla que me habían reservado en una mesa grande.
-¿Qué tal?- dije mientras me acomodaba.
-¿Cómo estás Juancho?- me preguntó Juanita a modo de saludo.
-¿Recién llegás al centro?- preguntó Patricia.
-No, vine esta mañana temprano a la cámara civil para ver un bendito expediente que ya me tiene estufado- respondí.
-¿Y por qué te tiene estufado?- preguntó Juanita con su habitual curiosidad.
-Mira, es un accidentes de tránsito que inicié hace muuuuucho tiempo. De un mismo accidente, el choque entre una moto y un auto, surgieron tres expedientes, que por obvias razones tramitaron en el mismo juzgado- sinteticé.
-¿Cómo tres?, no entiendo- preguntó Patricia.
-Mi cliente es el conductor de la motocicleta, le iniciamos juicio por daños y perjuicios al dueño del automóvil y citamos en garantía a la aseguradora. Pero a su vez, en la moto, junto con mi cliente viajaba la que en ese momento era su novia, y que sufrió lesiones. Después del accidente se pelearon y ella le inició juicio al dueño del auto por sus propios daños con otros abogados y el dueño del auto le inició juicio a mi cliente atribuyéndole la responsabilidad en el accidente por los daños de su vehículo con otra abogada. En el juicio de mi cliente y de la novia la aseguradora asumió la representación procesal del dueño del auto, pero en el juicio que él le inició a mi cliente tiene otra abogada, otro domicilio constituido, por lo cual la cosa se complica. No obstante tramitamos la prueba en forma conjunta y muy trabajosamente llegamos a la sentencia- relaté.
-¿Y?- preguntó Juanita ansiosa.
-La sentencia de primera instancia, que fue una sola para los tres expedientes, le atribuyó la exclusiva responsabilidad del accidente al dueño del auto y lo condenó a pagar los daños de ambos litigantes. Apelamos todos, el abogado de la aseguradora, los abogados de la ex novia de mi cliente, la abogada que demandó a mi cliente y nosotros, y tras mucho laburo conseguí que se eleve a Cámara. Cuando llegó a Cámara expresamos agravios espontáneamente tres de las cuatro partes y la que no hizo nada es la abogada que patrocina al tipo en el juicio que él inició- empecé a esclarecer el meollo de la cuestión.
-¿Nadie notificó?- preguntó Patricia con cierta lógica.
-No, porque cuando yo llegué a ver el expediente ya habían expresado agravios la aseguradora y los abogados de la ex novia de mi cliente. Yo ya tenía hecho el escrito así que también lo dejé, pero ahora me encuentro con que la actora en el juicio que le inició a mi cliente no presentó la expresión de agravios ni notificó. Ella es la que apeló en ese expediente, es la que tiene interés en revertir la sentencia, yo en ese juicio no apelé, porque lo gané, pero me traba la resolución de la Cámara en el que yo apelé- clarifiqué.
-¿Y qué vas a hacer?- indagó Juanita.
-Tengo dos caminos, uno es dejar pasar el tiempo y plantear la caducidad del recurso y el otro es notificarla y avanti, pero me jode allanarle el camino, porque en realidad a mi me convendría que le declararan desierto el recurso y que quede firme el tema de la responsabilidad, porque yo sólo apelé por los montos de la indemnización, y si bien el abogado de la aseguradora intenta revertir la responsabilidad, con lo que de rebote defiende la posición de su representado también en mi expediente, no aporta nada con respecto a los daños a su vehículo que el actor reclamaba en el juicio que le hizo a mi cliente- terminé de explicar.
-Y, pero para que se le caiga ese recurso tenés que dejar pasar mucho tiempo y mientras tanto tenés parados los otros expedientes- razonó Juanita.
-Si, creo que lo que te conviene es notificarla y seguir para adelante- aconsejó Patricia.
-Creo que ustedes tienen razón, a pesar de que los Códigos comentados digan que la carga de la notificación pesa sobre quien tiene interés en que se resuelva el recurso, razones de celeridad procesal me hacen asumir la carga de esa notificación a pesar de ser demandado y haber ganado el juicio- reflexioné en voz alta.
Pagué la cuenta, les di un beso a las chicas y me fui rumbo al estudio para hacer la cédula de notificación.


 
  Esta nota fue publicada en Fojas Cero Nº 182 de Mayo de 2008
 
Webmaster SBD Desarrollo Web Fojas Cero y www.fojas0.com son publicaciones de Jorge A. Bisbini. Todos los derechos reservados. Prohibida su reproducción total o parcial por cualquier medio sin autorización expresa de su editor. Dirección: Dra. Silvia Beatriz Dopazo. Comunicaciones con la redacción a: info@fojas0.com Roma 1429- B1650KJG-San Martín, Provincia de Buenos Aires, Argentina Tel/fax: 4753-4698