El otoño ya se
hace sentir en el ambiente, las blancas palomitas comienzan a poblar
calles y plazas de vuelta al "cole". Crucé Plaza
Lavalle de vuelta de Inmigrantes y me mandé a Ulpiano en busca
del reparador cafecito de media mañana. Entré al salón
VIP y me encontré con las chicas.
-¡Hola!- dijo Patricia cuando me vio asomarme.
-¿Qué tal?- pregunté mientras me sentaba frente
a Juanita.
-Bien, Juancho. Acá estábamos comentando el escándalo
que se desató por el apartamiento que hizo la Cámara
del Dr. Pablo Argibay Molina de la defensa del único procesado
en la emblemática causa por la muerte del joven Walter Bullacio-
sintetizó Juanita.
-Si, algo leí en el diario y vi un comunicado del Colegio,
pero la verdad me cuesta creerlo- respondí excéptico.
-Pero lo dijo Clarín...- dijo Patricia convencida.
-Si, y hasta el Colegio lo trató en la reunión del Consejo
Directivo, pero que querés que te diga. Si la Cámara
hizo eso ha incurrido en una manifiesta arbitrariedad- reflexioné.
-En la Cámara dicen que ellos nunca lo apartaron, que solo
confirmaron un llamado de atención que había hecho el
juez de instrucción Facundo Cubas- contó Juanita siempre
tan bien informada.
-¿Alguien vió la resolución? Clarín reprodujo
entrecomillado un párrafo que me pareció terrible: "el
letrado empleó todos los recursos judiciales contemplados por
la ley para oponerse a las sucesivas decisiones contrarias a su cliente
y así exptender los tiempos judiciales". Si este es el
fundamento de la Cámara yo ya no entiendo nada- dije convencido.
-Si le preguntás a Argibay Molina el también dice que
eso no ocurrió, que nadie lo apartó y que lo que hubo
fue un llamado de atención o apercibimiento, pero que no sabe
por qué alguien mandó el 7 de febrero el expediente
a la defensoría oficial y que la defensora le mandó
un telegrama al cliente citándolo. Por supuesto que el cliente
no concurrió y firmó un escrito confirmando a su defensor-
agregó Juanita.
-Es que este expediente es tan complejo, como que lleva casi 16 años,
20 cuerpos, 40 jueces y todas las instancias habidas y por haber,
y no hay que olvidarse que tramita por el código viejo con
el procedimiento escrito
- dijo Patricia.
-Esto llegó a Costa Rica, ¿no?- pregunté casi
afirmando.
-Si, en el 2003 el Estado Argentino, cuando Duhalde era Presidente,
firmó una asunción de toda la responsabilidad del Estado
Argentino por ese caso- añadió Juanita.
-¿Cómo toda la responsabilidad? ¿También
la penal?- preguntó Patricia.
-Ese es el tema, el 26 de febrero de 2003, pocos días antes
que se realizara la audiencia en San José de Costa Rica, vaya
a saber por qué el estado se allanó a todo, por eso
no hubo audiencias y en definitiva el tribunal declaró imprescriptible
el delito y ordenó a la justicia argentina que investigue a
todos los involucrados en el tema. Ese parece ser el punto álgido
de la cuestión- contó Juanita.
-¿Y por qué ahora le dieron intervención a la
defensora oficial?- pregunté.
-Parece que desde 1996 la causa está en el juzgado de sentencia,
y una vez que la fiscal y la querella elevaron la acusación
le dieron traslado al imputado, y ese traslado nunca fue contestado
por Argibay Molina, quien articuló innumerables recursos procesales.
Parece que con la finalidad de que la causa pueda avanzar, porque
no se olviden que el estado argentino está comprometido frente
al Tribunal de Costa Rica, se le dio intervención a la defensora
oficial, quien citó al imputado- aclaró Juanita.
-Yo creo que si el imputado no acepta la defensa del defensor oficial
nadie lo puede obligar- dijo Patricia.
-Entonces, si bien en los hechos lo han desplazado, no hay una resolución
que expresamente lo diga. ¿O sí? No es que yo quiera
defender a Argibay Molina, pero esto me hace acordar a cuando Oyarbide
le allanó el estudio a Cúneo Libarona y se constituyó
en la planta baja del edificio de Carlos Pellegrini con todas las
cámaras de televisión. En aquella oportunidad no defendí
a Cúneo Libarona, pero censuré duramente al juez Oyarbide,
por aquello de que cuando vinieron por los negros no me preocupé
porque yo no era negro, y luego vinieron por los judíos y tampoco
me preocupé porque yo no era judío, hoy vinieron por
mi.... ya era tarde- dije irritado.
-Bueno, pero si no es cierto que la cámara lo apartó,
¿cómo es la cosa?- preguntó Patricia curiosa.
-Es muy difícil de elucidar, porque el tema es muy complejo
y nadie dice toda la verdad, y muchos no quieren hablar- dije.
-Prometo investigar un poco más el tema y traerles novedades
en los próximos meses- dijo Juanita.