La Comisión de Discapacidad del Colegio Público
de Abogados de la Capital Federal ha elaborado un proyecto tendiente
a lograr que jóvenes con capacidades diferentes -síndrome
de Down específicamente- hagan pasantías laborales transitorias
en juzgados de familia.
La idea surgió
de un grupo de padres de chicos con síndrome de Down, abogados
ellos y miembros de la Comisión, en su permanente lucha por
integrarlos al mundo.
Ya hace años
que los chicos cursan sus estudios en escuelas comunes, y con la debida
estimulación aprenden a desenvolverse muy bien en la sociedad.
El proyecto prevé
que sean ubicados en aquellas dependencias que voluntariamente estén
dispuestas a recibirlos -ya ha jueces civiles y un defensor que están
dispuestos. La iniciativa no contempla la incorporación de
los candidatos en relación de dependencia sino transitoriamente
como pasantías rentadas. Forma parte del proyecto la contratación
de un seguro -cuyo costo es más que razonable-, en orden a
atender cualquier potencial responsabilidad. Y el esquema se integra
con la concurrencia de una empresa o entidad patrocinante que solventará
en cada caso los costos de la pasantía de suerte tal que en
ningún caso demandarán erogaciones por ningún
concepto para el poder judicial.
Los candidatos
serán evaluados previamente por un equipo especializado, que
además ofrecerá orientación y capacitación
al futuro empleador con el objetivo de que la experiencia sea fructífera
para ambos.
Explican quienes
están trabajando en el proyecto que hay que considerar tres
factores principales para describir y entender el éxito o el
fracaso de una inclusión laboral: 1) el correcto análisis
del puesto de trabajo, 2) la adecuada selección del joven y
3) la fluida comunicación entre la familia, la institución
educativa y la empresa.
Siendo la metodología
de la inserción laboral un proceso dinámico, que requiere
de múltiples apoyos especiales e interrelacionados entre sí,
basados en la concepción total del ser humano, se convierte
en un proceso integral e integrador a la vez.
El proyecto ha
sido formalmente presentado ante la Cámara Nacional de Apelaciones
en lo Civil y seguramente deberá pasar por el Consejo de la
Magistratura para su implementación.
El movimiento se demuestra andando
El Dr. Ricardo
Busto activo mentor de este proyecto, le propuso a sus socios incorporar
como pasante a un joven con síndrome de Down en el estudio.
Y así nos cuenta su experiencia:
"Cuando propuse a mis socios la incorporación como pasante
de un joven con síndrome de down aceptaron de inmediato. Con
la bendición de ellos acudí a Luis Bullit Goñi
-colega y presidente de ASDRA (Asociación Síndrome de
Down de la República Argentina) a quien conocía de Tribunales,
ambos somos papás de chicos con síndrome de down y pasamos
como empleados por la justicia civil.
Con experiencia
y acierto Luis me demostró la necesidad de realizar la experiencia
de la mano de profesionales en la materia, que evaluasen tanto al
candidato como al lugar de trabajo como manera de garantizar que no
resulte una frustración recíproca.
Fue así
que me puso en contacto con el profesor Reale, director del Instituto
Génesis, quien vino personalmente a mi estudio de inmediato.
La verdad es que me sentí muy bien tratado. Tanto el director
como los profesionales que lo asisten me hicieron sentir siempre la
importancia de la oportunidad para el pasante.
Como resultado
de esas gestiones visitó nuestro estudio la Lic. Silvia Eiras.
Vino a ver quiénes somos, cómo está instalado
el Estudio, qué tareas esperábamos que desarrolle el
pasante. Poco después se seleccionó el candidato y recibí
un informe pormenorizado acerca de sus posibilidades. Así Esteban
Pernetta se incorporó a nuestro Estudio hace poco más
de un año y es un eficaz colaborador".
El personaje es la noticia
Visitamos el estudio
del Dr. Ricardo Busto y sus socios. Cuando nos presentaron a Esteban
nos sorprendió gratamente su presencia impecable con camisa
y corbata y sin intermediarios nos decidimos a dialogar con el.
Nos contó
que tiene 22 años, que vive en Parque Chacabuco, que viene
solo a trabajar en colectivo y que por la tarde alguien de la familia
lo acompaña al colegio. Que para él es importante estudiar
y trabajar. "Mi padre y yo somos los dos que trabajamos y mantenemos
la casa" resaltó. Aunque después nos confesó
que el sueldo que recibe como pasante lo guarda.
Cuando le preguntamos
cuál era su proyecto nos respondió: 'Mi proyecto es
irme a España, porque tengo a mi madrina que está allá
y quiero ir a visitarla. Por ahora no podemos porque es muy caro,
pero yo voy a cambiar pesos por dólares. Prefiero quedarme
en casa, estudiar y trabajar y juntar la plata. Gracias al director
del Colegio que me consiguió este "laburo" porque
no hay muchos chicos que tengan "laburo" reflexiona espontáneamente.
Cuando le preguntamos
qué tareas realiza en el Estudio nos cuenta que: "Primero
saco las fotocopias, que es lo más urgente" y nos aclara:
"cuando se me traba la fotocopiadora yo la destrabo, pero cuando
hay que cambiar el toner lo hace otra persona para que no se me manche
la ropa".
Cuando terminábamos nos dijo con absoluta naturalidad: "Estoy
bien y sé que va a funcionar".
El Dr. Busto nos
agregó que además se desempeña muy bien con la
computadora, maneja el Lex-doctor, y tipea sin errores, razón
por la cual cuando hay que incorporar un documento que no está
digitalizado, por ejemplo una Escritura, Esteban la incorpora con
bastante prolijidad. Nos señala que se relaciona bien y sin
problemas, con afectibidad y simpatía, y esto comprende la
desenvoltura necesaria para atender la puerta de vez en cuando recibiendo
a quien concurre e invitándolo a esperar un momento para avisar
al destinatario de la visita.
Nos fuimos del
estudio convencidos que el proyecto es viable y que hay muchas tareas
en un juzgado que estos chicos, debidamente capacitados, pueden realizar.