La justicia de paz
siempre fue la cenicienta del poder judicial, pero en la Provincia
de Buenos Aires, por imperio de su extensa geografía ha adquirido
una gran relevancia. Para conocer un poco qué hacen, y qué
función social cumplen fuimos a visitar el Juzgado de Paz de
Moreno.
Nos sorprendió
el edificio, con sus 4 plantas, sus mil metros cuadrados de superficie
y sus diversas mesas de entradas. Podríamos decir que es casi
un shopping que brinda servicios de los más variados. En la
planta bajas nos recibe, en el mostrador de informes, un policía,
que es el encargado de dirigir el tránsito -de personas- hacia
los diversos sectores. El me indica que para ver al Sr. Juez debo
ir al segundo piso y anunciarme en la Oficina de Administración.
Todo está impecable,
pintado y aseado, el ascensor super moderno y de muy buen funcionamiento
nos deposita en el segundo piso.
Nos anunciamos en la oficina de Administración y en pocos minutos
abre la puerta de su despacho el Dr. Juan Radrizzani, gerenciador
de este microemprendimiento empeñado en darle soluciones a
la gente.
Su historia personal es por demás curiosa. Nos cuenta que fue
sacerdote, que se doctoró en derecho canónico tras 10
años de investigación en el Vaticano, pero en la década
del '70 dejó los hábitos, pidió la venia papal
y se casó. Estudió derecho en la U.C.A. y transitó
por empresas privadas argentinas y extranjeras, tuvo inmobiliaria
y en 1995 llegó al sillón de juez con un bagaje de conocimientos
de gestión que le permitieron llegar a conformar esto que hoy
muestra con orgullo.
Cuando le preguntamos
cómo había logrado "edificar" un juzgado tan
moderno y bien dotado, cuando a doquier escuchamos de las limitaciones
presupuestarias con las que choca todo proyecto, nos dijo:
-Para lograrlo hace falta tener cabeza para pensar, pies para caminar
y "suerte" para conseguirlo- respondió.
Admite que recibió mucho apoyo de la Corte de la Provincia,
especialmente del Dr. Negri, y de las autoridades locales, aunque
reconoce que a menudo debió luchar con algunas mentalidades
burocráticas y conservadoras para lograrlo.
¿Qué dotación de personal tiene?
-Tengo 40 personas en total, de los cuales 24 son judiciales -10 abogados
y 3 asistentes sociales-, 10 municipales, 3 pasantes, 2 meritorios
y 2 policías. Con ellos atendemos una mesa de entradas general,
una para apremios, una para la inscripción de Nacimientos y
otra para contravenciones.
¿Cómo empleados municipales y policías?
-Dado que prestamos a la comunidad una cantidad de servicios
hemos acordado con las autoridades locales la provisión del
personal para satisfacer toda la cuestión social que en los
últimos tiempos tiene mucha demanda. Y la custodia policial
es la que todo juzgado debe tener, pero que nosotros la aprovechamos
integralmente, porque el personal policial es el encargado de direccionar
a la gente. Dado que recibimos 500 personas por día -además
de 250 abogados- , con problemática de lo más diversa,
el personal policial está capacitado para indicarle en qué
oficina atenderán su problema. También tenemos una Guía
de recursos con todos los centros de atención para todos los
problemas imaginables y a ellos los derivamos.
¿Qué competencia tiene?
-Tenemos competencia en materia civil, comercial, penal, contravencional,
rural, electoral, menores en riesgo, diligenciamiento de mandamientos,
pericial. Además certificamos firmas, hacemos la inscripción
tardía de nacimientos, las autorizaciones de viajes y de manejo,
las venias matrimoniales, etc. y en materia penal soy juez de garantías
de los fiscales que investigan en el distrito.
Pero, esa es una competencia enorme.
¿en materia
civil qué hacen?
-Hacemos sucesiones, divorcios por presentación conjunta, ejecutivos,
alimentos, tenencia, régimen de visitas, cuestiones de violencia
familiar. Yo le diría que para apreciar mejor la amplitud de
nuestra competencia en materia civil y comercial debemos decir que
no hacemos concursos, quiebras, daños y perjuicios y divorcios
contradictorios. El resto es todo nuestro. Pero además de la
función estrictamente judicial hay muchos asuntos de origen
social que debemos atender, derivados de cuestiones de familia.
¿Qué cantidad de habitantes tienen en la jurisdicción?
-El partido de Moreno tiene alrededor de 400.000 habitantes. Tenemos
más población que algunas provincias del país,
y todo eso lo manejamos con un sólo juzgado, por eso tenemos
que ingeniarnos para encontrar soluciones creativas a la problemática
de la gente.
Una de ellas es sacar el Juzgado a la calle. Semanalmente dos abogadas
del juzgado van, por la tarde, a diversos centros vecinales previamente
notificados, a fin de que quienes quieran actualizar o renovar sus
documentos puedan hacer su declaración jurada de pobreza, evitando
así la acumulación de gente en el juzgado. Y lo que
es más importante, el gasto de movilidad que a ellos les significa.
¿Además de shopping, delivery?
-Si efectivamente, y ahora estamos estudiando la posibilidad de establecer
dos sucursales del juzgado para atender todos aquellos asuntos de
carácter asistencial o que no requieren la intervención
de letrados. Pensamos enviar un judicial y con el apoyo de empleados
municipales evitaríamos que mucha gente tenga que peregrinar
desde lugares distantes, a veces a pie porque no tienen las monedas
para viajar.
Y también proyectamos hacer una sala de consultas de expedientes
con autoservicio, para aquellos expedientes que no tienen contraparte
y por ende los niveles de seguridad pueden ser menores. De este modo
con una sola empleada, algo así como la "cajera"
del autoservicio, los abogados pueden consultar sus expedientes. Allí
pensamos poner escritorios en lugar de mostrador, para que los colegas
trabajen más cómodos.
¿En materia de contravenciones cuál es la actividad
que despliegan?
-A quienes ejercen la prostitución las inducimos a hacer cursos
sobre Sida en un centro especializado en el tema con un gran éxito.
Pensamos que una prostitución más inteligente lleva
a disminuir la prostitución mientras que la cárcel por
varios días sólo sirve para acrecentar resentimientos.
¿Y en seguridad?
Yo continúo aplicando el art. 43 de la ley 8031 sobre portación
de armas, a pesar de que ha pasado a ser también delito por
la ley 25.086. De este modo quien porta un arma en Moreno queda arrestado
mínimo 30 días, porque considero que se trata de ordenamientos
diversos y que el ser delito no le quita que sea también contravención,
en la medida en que no sólo la ley no derogó cualquier
norma en contrario, sino que la misma legislatura provincial, luego
de publicada la ley aumentó las sanciones por portación
de armas. Cuando se trata de ordenamientos diferentes no se aplica
el "non bis in idem", ni la acumulación entre contravenciones
y delitos. Es ridículo que quien lleva un cuchillo, o un arma
inepta para disparar aunque sí para amenazar tenga 10 días
o más de arresto, y quien lleva un arma no registrada apta
para su inmediato uso quede inmediatamente libre.
¿Cuántos expedientes tiene en trámite?
-En total tenemos alrededor de 18.000 expedientes. Eso hace que yo
firme 400 expedientes por día, además de tomar audiencias
y dictar sentencias. En 2003 se iniciaron 3.053 expedientes y la tendencia
nos dice que este año tendremos un 15 % más. En Servicio
Social el año pasado tuvimos 6.212 consultas, lo que refleja
que para dar respuestas hay que tener ideas muy dinámicas de
gerenciamiento.
¿Cuál es el mensaje final que quiere dejar?
-Mi mayor orgullo con el juzgado a mi cargo no es alguna sentencia
que ha modificado leyes de la Provincia de Buenos Aires (amparo prohibiendo
el corte de agua por falta de pago), ni la calidad humana y profesional
del personal que me acompaña, con un promedio de 39 años
de edad. Mi mayor orgullo son los alrededor de 500 pobres por día
que vienen y se llevan en poco tiempo soluciones pequeñas pero
reales. Porque todas las técnicas empresariales y los códigos
de procedimientos son instrumentos idóneos sólo si están
al servicio de una vocación personal del juez, del juzgado
y de los empleados para que la Justicia sirva a la justicia. Creo
que estamos en el camino hacia una Justicia de anticipación,
y a la vez hacia una anticipación de la Justicia del futuro.