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El proyecto
ingresado en el Consejo de la Magistratura con la firma de los Consejeros
Pereira Duarte y Lino Palacio -ambos representantes de los abogados-
pretendió limitar el ingreso de público a las reuniones
del órgano y de sus comisiones en un evidente intento retrógrado,
que hasta ahora no prosperó.
En la reunión
de la Comisión de Reglamentación celebrada el 4 de marzo
se desestimó su tratamiento, y el Dr. Lino Palacio, en atención
a la nula adhesión que había logrado decidió retirarse
del Proyecto. No estaba presente el mentor intelectual, Dr. Pereira
Duarte, quien no obstante le había anticipado al Dr. Palacio
que piensa insistir con el tema.
Un poco de historia
"En los cinco años de funcionamiento del Consejo de la Magistratura
sólo dos ó tres fueron las reuniones en que, más
que por la cantidad de gente presente, por los temas que se trataban,
se generaron disturbios" nos cuenta María Julia Pérez
Tort, Directora del Programa Ciudadanos por la Justicia de Poder
Ciudadano.
"Una fue cuando se decidía en el Plenario la terna de concursantes
para cubrir un cargo en la Cámara Contencioso Administrativa
Federal y un grupo de ahorristas muy alborotados concurrieron a hacer
de hinchada por el Dr. Silva Garretón, uno de los postulantes
y la más reciente, cuando se trataba la acusación al Dr.
Favier Dubois, que se fue con una patota y en determinado momento la
mujer del juez cuestionado se dirigió a los Consejeros, -cosa
que no está permitida- y en lugar de hacerla salir, cosa que
se puede hacer con la simple aplicación de los reglamentos vigentes,
en lugar de preservar la publicidad y la transparencia, lo primero que
hacen es intentar limitar el ingreso de público."
El proyecto
En diciembre
de 2003 los "Consejeros Pereira Duarte y Lino Palacio presentaron
este proyecto (ver) en el cual, supuestamente
siguen siendo públicas las reuniones, pero con un sólo consejero
que decida que sean reservadas ya se pueden convertir en reservadas, fundadamente,
pero obvio que los fundamentos pueden ser muy elementales" siguió
relatando Pérez Tort.
"Nos sorprendió
muchísimo, porque parece mentira que después de cinco años
de funcionamiento transparente, en lo que hace a la generalidad y no en
lo que hace a la Comisión de Disciplina -que desde que se hicieron
secretas no sabemos nada- se pretenda semejante retroceso.
En el art. 1° del
proyecto presentado se establece que a pedido de uno o más Consejeros
que pidan que sea reservada puede serlo.
Después dice
que la Secretaría General determinará la cantidad máxima
de asistentes sentados, reservando un lugar por lo menos, para los asesores
de los Consejeros, con lo cual no queda nada".
Termina analizando
el proyecto: "En el art. 6 se dispone que si una persona tiene una
inconducta se la puede hacer sacar y con decisión fundada se la
podrá considerar persona disvaliosa y no podrá entrar más
a las Sesiones del Consejo".
"Dicen que no
va a prosperar, a lo sumo podrán disponer que se pidan documentos.
Pero lo que yo tengo miedo es que en medio de toda esta discusión
logren meter algo que limite el acceso" argumentó María
Julia Pérez Tort visiblemente preocupada.
El tratamiento en Comisión
El punto 6 del Orden
del Día de la Comisión de Reglamentación preveía
el tratamiento de este proyecto en la sesión del 4 de marzo.
Advertidos por el alerta que había emitido a finales de febrero
Infocívica -la agencia noticiosa de Poder Ciudadano- y que recogió
La Nación en su edición del 26 de febrero, concurrimos.
Antes de comenzar
la sesión ya era vox populi que el proyecto no iba a prosperar.
"Si de lo que se trata es del poco espacio lo que se debiera hacer
es achicar la mesa para que entre más gente y no limitar el acceso"
manifestó a este medio el Consejero Eduardo Orio en las preliminares
del debate.
Cerca de las 4 de
la tarde hubo quórum y comenzó la sesión. Al llegar
al punto 6 fue el Presidente de la Comisión, Consejero Humberto
Quiroga Lavié quien quiso manifestar enfáticamente
su posición al respecto:
Dijo: "En primer
lugar, que no corresponde limitar ni restringir el acceso de quienes
deseen estar presentes en las reuniones, por supuesto que cuando digo
esto estoy pensando en los medios de prensa sin ningún tipo de
restricción, pero tampoco de público en general, porque
lo que tenemos que lograr es garantizar la máxima publicidad.
Y desde lo personal tengo que decirles que algunas manifestaciones salidas
en la prensa manifestando un poco observaciones al tema de la restricción
nos tiene que mandar el mensaje muy importante de que la opinión
pública quiera estar informada de lo que ocurre en el Consejo
de la Magistratura, cosa que no ocurre con otros organismos de la Constitución.
Hay que lograr garantizar la máxima presencia de todos, pero
considero que hay una situación objetiva: el recinto en el cual
nosotros funcionamos no es el apropiado. Habría que empezar a
hacer los estudios de campo para trasladar el funcionamiento del Consejo
de la Magistratura a otro lugar más apropiado. Pero mientras
no se logra, la solución es que cuando se tenga la impresión
de que va a estar presente una cantidad de gente que supere el límite
razonable tenemos que pedir funcionar en otro lugar más adecuado.
Cambiar el lugar de reuniones para garantizar el acceso amplio es algo
que entiendo que no puede afectar el tratamiento de ningún caso.
Y cuando aún cambiando de recinto se supere la cantidad de público,
que se televise por circuito cerrado de televisión"
El Dr. Lino Palacio,
uno de los firmantes del proyecto, a esta altura manifestó expresamente
que ya le había anticipado al Dr. Pereira Duarte su decisión
de retirarlo. "Yo voy a desistir por mi parte; ya le comuniqué
al Dr. Pereira Duarte, porque esto no tiene consenso ni del Consejo
ni de la prensa" A cambio de ello propuso flexibilizar el art.
3° del Reglamento General del Consejo, pero, luego de leer el borrador
que tenía en la mano, vista la poca adhesión que merecía
el tema entre los Consejeros también renunció a esta idea
rompiendo visiblemente los papeles.
La Dra. Victoria
Pérez Tognola, representante de los jueces, a su turno sostuvo
en forma contundente: "Yo no estoy de acuerdo con restringir el
acceso, sobretodo porque no hemos tenido mayores inconvenientes en las
audiencias. Creo que hay que estar a la publicidad de todos los actos,
permitirle el acceso a todo el mundo, y cuando haya reuniones en la
que por los temas que se van a tratar pueda haber una mayor afluencia
de público cambiar de ámbito. De esa manera no se perturba
la función de los consejeros, la gente asiste, la prensa también.
Hacer un reglamento que impida o limite el acceso yo no estaría
de acuerdo."
A su turno el
Dr. Joaquín Da Rocha, representante del Poder Ejecutivo,
recordó que "cuando existen disturbios no hace falta más
que aplicar la normativa vigente. Recordó que el art. 52 del
Reglamento Interno dice que se aplica el Reglamento de la Cámara
de Diputados de la Nación y este Reglamento prevé que
quien preside un acto tiene las facultades para hacer desalojar la Sala,
desalojar las personas que estén perturbando y quiero recordar
que también hay delitos en el Código Penal que contemplan
este tipo de perturbaciones, de manera que tenemos los elementos normativos
para manejarnos sin necesidad de recurrir a una modificación
reglamentaria"
El Consejero Orio
manifestó que "desde que iniciamos este Consejo peleamos
por la transparencia, la publicidad de los actos que tiene que tener,
y tenemos que dejar bien en claro que sólo tuvimos unos pocos
casos puntuales, que no fueron por exceso de público, sino porque
el postulante o el interesado se llevaba la barra. Hay que pensar que
no era porque iba gente en general."
El Dr. Lino Palacio
quiso agregar al finalizar el tratamiento del tema:"Como hay un
representante de la prensa -señaló aludiendo a Fojas
0- me gustaría que se lleve la certeza total de que el Consejo
quiere la absoluta publicidad de todos sus actos" en una suerte
de arrepentimiento público de haber firmado el proyecto.
Suponemos que el
Dr. Pereira Duarte podrá reflexionar y desistir definitivamente
de este proyecto oscurantista que significaría un retroceso en
la tan reclamada transparencia institucional.
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