| |
Dr. Li Rosi, ¿nos puede reseñar la trayectoria que
en materia de capacitación tiene la Asociación?
-La Asociación de
Magistrados y Funcionarios de la Justicia Nacional tiene una trayectoria
muy grande en materia de educación judicial. Hace más
de 40 años que se viene dedicando a dar cursos y a su vez a la
formación de los empleados. Desde hace unos años se conformó
una Comisión de Capacitación y Escuela Judicial que ha
sido presidida sucesivamente por el Dr. Claudio Kiper, la Dra. María
Inés Garzón de Conte Grand y en los últimos tres
años por el Dr. Raúl Madueño.
¿Cuáles son los temas en los que han trabajado?
-Esta Comisión elaboró
un régimen curricular basado en los regímenes más
modernos, no de Currícula fija como los que nos formaron a nosotros,
sino lo que se llama, como en Canadá, en Estados Unidos, en Francia,
la Currícula flotante, que quiere decir que la oferta educativa
no se agota en dos o tres años, sino que sobre la base de módulos
predeterminados los contenidos se van modificando periódicamente
de modo tal que la oferta educativa, para los integrantes del cuerpo
judicial, o de quienes aspiran a integrarlo sea constante, y vaya evolucionando
de acuerdo a las necesidades del cuerpo judicial.
¿Y hacia dónde van?
-En los países más
desarrollados del mundo, me refiero, Canadá, Estados Unidos,
Inglaterra, Alemania y los grupos de pensamiento de Heidelberg están
trabajando en lo que se llama la Agenda Judicial Internacional y nosotros
pretendemos incorporar esos temas a una Agenda Judicial Nacional.
¿Cuál es el contenido de esta Agenda Judicial Internacional?
-Son las cuestiones que
los jueces van a debatir en los próximos diez años, es
decir, los desafíos de la judicatura en los próximos diez
años. Esto tiene dos pilares básicos. Por un lado los
llamados casos dilemáticos: la eutanasia, el aborto, el mapa
genético, la biotecnología, las patentes, las marcas,
las quiebras internacionales, el lavado de dinero, el derecho a la intimidad,
el derecho al honor y los medios de comunicación, las nuevas
tecnologías. La segunda categoría de elementos, que son
los que el Profesor Quiroga Lavié ha llamado los elementos organizacionales
y que son claves para el funcionamiento de un sistema judicial, como
por ejemplo calidad total, manejo de casos, el fenómeno de la
litigación compleja, los casos de litigación masiva, los
casos de litigación de clase, y los temas de derecho ambiental.
¿Esta integración con el mundo se da en forma concreta?
-Si, claro. En los últimos
dos años la Escuela Judicial de la Asociación de Magistrados
celebró dos Convenios muy importantes, desde mi punto de vista.
Por un lado se estableció en Buenos Aires una subsede de la Fundación
Justicia en el mundo que es el brazo Académico de la Unión
Internacional de Magistrados. Por el otro lado en noviembre pasado se
firmó un Convenio de cooperación con la International
Judicial Academy (Academia Judicial Internacional) que tiene sede en
Washington DC. Estos dos aportes se suman a otros dos tradicionales
que ya tenía la Asociación de Magistrados, que es la Agencia
Española de Cooperación Internacional (la Escuela Judicial
Española) y por el otro lado el Federal Judicial Center, con
ese gran amigo nuestro que es el Director Ejecutivo, Russell Wheeler.
¿Cómo se instrumentarán el Convenio de cooperación
con la International Judicial Academy?
-A partir de este convenio
nosotros lo que logramos es que se haya
establecido a la Asociación de Magistrados como sede de la Academia
Judicial Internacional de Sudamérica. La Academia, que preside
el Profesor James Apple, tiene un Comité Académico presidido
por Lord Wolff, que es el número uno de la justicia británica,
que ha sido el motor de la reforma judicial británica de los
últimos siete años. Y lo que nos enorgullece es que se
formó un Comité Académico para iberoamérica
y acaba de salir la designación en enero. El Presidente de ese
Comité es el Profesor Gustavo Bossert.
¿Dónde se van a realizar los seminarios?
-La idea es realizar una
oferta educativa, tanto en Washington como en Buenos Aires, no solamente
para los jueces argentinos sino también para los de latinoamérica,
no sólo para los jueces nacionales o funcionarios judiciales
o abogados, sino también para los del interior. Y acá
nosotros tenemos un gran desafío. El desafío que tiene
la Argentina es lograr acuerdos en materia curricular sobre estos dos
ejes, porque si nosotros logramos esto, logramos lo que Cossio diría
son los dos grandes pilares de un sistema: la solidaridad y la cooperación.
Tenemos que luchar contra ese fantasma que es el feudalismo judicial.
Y esta es un arma poderosísima, estratégica para lograr
eso.
¿Tienen un costo muy alto esos cursos?
-Hemos logrado que tanto
en los cursos que se den para funcionarios y magistrados y abogados
en los Estados Unidos, como los profesores que vengan acá no
cobren honorarios, lo que permite que sean accesibles. Además
vamos a tratar de encontrar aplicaciones institucionales.
¿Qué son aplicaciones institucionales?
-Son una especie de becas,
pero en lugar de ser entregadas a las personas son entregadas a las
instituciones, justamente para esto derivarlo en la fuerza educativa,
porque lamentablemente a diferencia de lo que sucede en estos países,
nosotros no tenemos presupuestos grandes como para invertirlos, de modo
que tenemos que salir a buscar apoyos para cumplir estos objetivos.
¿Cuál es la idea en lo inmediato en Buenos Aires?
-Tenemos programados dos
eventos muy importantes. El primero será aproximadamente en junio,
un coloquio a desarrollar en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires sobre
el tema "Economía y Poder Judicial", sobre cómo
las decisiones de los jueces influyen en la economía de una Nación.
Un tema para nosotros muy actual, por el corralito, las obras públicas,
las concesiones. Tenemos proyectado formar paneles donde intervengan
abogados, jueces, economistas, y periodistas, para que cada uno desde
su punto de vista proporcione su visión. Esto es organizado por
la Fundación Bolsa de Comercio de Buenos Aires, con quien tenemos
un convenio, la Escuela Judicial de la Asociación de Magistrados
y la Escuela Judicial Internacional.
El otro gran evento que prevemos hacer, hacia el segundo semestre es
sobre lo que se llama la "Evidencia Científica", lo
que nosotros llamamos vulgarmente la prueba pericial, pero que es mucho
más. El aporte de la evidencia científica en los Tribunales,
en determinados pleitos es muy importante, la responsabilidad médica,
las patentes, el lavado de dinero, para darle algunos ejemplos. Prevemos
realizar un gran simposio Evidencia Científica e incorporar dentro
de ese marco dos subtemas: el patrón genético y la patentabilidad
de las invenciones biotecnológicas, que como Ud. sabe son temas
de vanguardia. Yo se que alguien puede pensar que lo de todos los días
es otra cosa, pero nosotros tenemos que tratar de elevar el nivel y
de proporcionarle a nuestros abogados, a nuestros jueces, a nuestros
empleados, hacia dónde va el mundo... Porque esta es la función
también de la educación, una inversión a futuro.
Fíjese que en casi todos los países desarrollados del
mundo las verdaderas ventajas competitivas se fundan en la educación.
¿Habrá actividad este año producto del nuevo
convenio en Washington?
-Ya hay dos seminarios que
se van a realizar en la ciudad de Washington DC, en el primer semestre
de este año. Uno sobre Liderazgo Judicial que va a presidir Lord
Wolff, el próximo mes de abril. Lamentablemente no estamos en
condición de brindar becas, pero vamos a trabajar para en el
futuro conseguirlas. y el segundo va a ser sobre Propiedad Intelectual,
en la cuestión industrial y agropecuaria, que tiene que ver con
el tema de las semillas, con la biotecnología. Este se va a realizar
con base en la Oficina de Patentes de los EE.UU. y en este ya se han
anotado abogados de empresas, laboratorios, etc.
¿Y en materia de educación a distancia tienen algo
previsto?
-La Asociación ha
desarrollado un campus virtual, en el que hemos invertido una importante
suma de dinero para lo que son nuestras posibilidades y ya estamos lanzando
los nuevos productos.
Esto implica un gran esfuerzo, porque la pedagogía no es la misma
para un curso presencial que para uno a distancia.
Con el Federal Judicial Center hemos tenido colaboración, inclusive
nos ha visitado uno de los directores, el Dr. John Cooke hace dos años,
nos prestó su asesoramiento, en forma absolutamente gratuita,
sobre cómo organizar la currícula, la escuela, porque
nosotros somos jueces, no somos pedagogos, entonces necesitamos asesorarnos
con gente que se ha especializado en eso.
¿Cuál es el marco en el que proyectan desarrollar
los futuros cursos?
-Trabajando en la capacitación
judicial, no sólo jurídica, porque lo judicial excede
lo jurídico, abarca los aspectos organizacionales, porque el
requerimiento de la eficiencia judicial requiere de la integración
de ambos aspectos. Ud. puede tener como juez a un gran jurista, pero
si descuida los aspectos organizacionales el sistema no es funcional.
Esto lo vienen diciendo hace años Cueto Rúa, Morello,
Quiroga Lavié, Carlos Garber. Nos señalaron que prestásemos
atención a estos aspectos. Dos juezas que han hecho un enorme
aporte a la educación judicial son las Dras. Gladys Alvarez y
Elena Highton. Ellas a partir de la introducción de los métodos
alternativos nos han llevado a que no solamente estudiáramos
esos temas sino también que nos pusiéramos a estudiar
todos estos temas que hacen a la formación de los jueces. Un
sistema educativo no es un juntadero de cursos, un juntadero de seminarios,
sino que tiene que ser un esfuerzo continuado, tiene que haber planificación
y apostar a algo que uno no va a ver en la vida, pero que lo van a ver
otros.
Ese desafío es el que tiene el cuerpo judicial hoy en día,
y creo que lo está haciendo bastante bien, con las limitaciones
propias del caso. por suerte hay gente, instituciones, no sólo
en el país sino en el exterior que ve este esfuerzo y nos están
dando una mano, nos están ayudando mucho...
|