Una de las perlas del collar de Labrada  
 

Marche un mandamiento de oficio...

 
  En las Jornadas de San Nicolás el Dr. Leopoldo Peralta Mariscal contó su experiencia en la generación automática de mandamientos, oficios, testimonios y edictos que llevan la firma del juez o del Secretario para evitar la estéril tarea de confronte que insume recursos humanos útiles en otra actividad del juzgado. Nos pareció una brillante iniciativa y para ampliar algunos detalles de esta experiencia conversamos con el autor, con la ilusión de que algunos colegas se contagien.

¿Cuéntenos qué es lo que Ud. impuso como modalidad en su juzgado?
-Lo que hice (primero en el Juzgado Civil y Comercial Nº 14 de San Isidro, en el que fui Secretario desde el 16/3/93 hasta el 6/11/02, y luego en el Juzgado Civil y Comercial Nº 4 de Junín, del cual soy Juez desde el 7/11/02) fue "eliminar" el sistema por el cual los letrados preparaban los proyectos de oficios, testimonios, mandamientos, edictos de todo tipo que luego eran firmados por el Juez o Secretario. Actualmente los letrados no tienen que hacer esa tarea (salvo supuestos realmente excepcionales, que se limitan a testimonios de testamentos, cesiones de derechos hereditarios, de las actuaciones necesarias para inscribir un inmueble subastado a nombre del comprador y, en general, cuando debe incorporarse información que no esté cargada en la "historia" del proceso por provenir de documentos no generados por el juzgado), confeccionándose directamente por secretaría las piezas respectivas. Concretamente, todos los mandamientos, cédulas que debe firmar el Secretario, todos los testimonios y oficios (inclusive, por supuesto, los de anotación y levantamiento de medidas cautelares, inscripción de declaratorias de herederos, etc.), edictos, etc. se preparan directamente por secretaría utilizando el sistema informático provisto por la Suprema Corte de Justicia (Lex Doctor versión Juzgados).

¿Qué resultados le ha dado?
-Los resultados han sido elocuentes por cuanto se ha eliminado todo el burocrático sistema de presentación del abogado en la mesa de entradas para copiar el proveído; su vuelta a la mesa de entradas para dejar el "proyecto"; su pase a control por parte del personal del Juzgado, las eventuales "observaciones" (que vuelven el trámite a su inicio), su pase a la "firma" para el posterior retiro por parte del profesional en la mesa de entradas. Actualmente, salvo en los casos en que se necesita que un acto procesal quede firme, juntamente con el proveído se confeccionan las demás piezas pertinentes. A mero título de ejemplo, junto con el "primer despacho" en un juicio ejecutivo se confecciona el mandamiento respectivo, el oficio / testimonio ley 22.172 de traba de embargo, etc.; juntamente con la orden de levantamiento de una medida cautelar, si hubo conformidad de partes se confecciona el oficio respectivo, etc. Esto agiliza enormemente el trabajo, porque los oficios, testimonios, mandamientos, etc. se generan en menos tiempo que el que lleva "confrontar" los proyectos preparados por los letrados. Por otra parte, el sistema es mucho más seguro porque la "transcripción" de los proveídos es necesariamente perfecta, ya que lo hace automáticamente la computadora, eliminándose de esta forma los errores de "transcripción". Al ser el sistema más seguro, ahorra tiempo el Juez y principalmente la Secretaria y el Auxiliar Letrado al momento de firmarlos, ya que las precauciones a tomar son obviamente menores.

¿Hubo resistencia del personal?
-Sí la hubo, muy firme en un principio, y aún hoy continúa en algunos casos. Con el tiempo, la mayoría el personal se fue acostumbrando a la nueva modalidad de trabajo y dándose cuenta de los beneficios. Para responder esta pregunta he consultado personalmente a todos los empleados del Juzgado. Las oficiales mayor y primera (empleados de mayor jerarquía) consideran mejor el sistema tradicional y, si pudieran, volverían a él. Corresponde aclarar en este sentido un dato no menor, cual es que ellas no "confrontaban" y ahora deben confeccionar las respectivas piezas. Si bien hubo en el juzgado una importante redistribución de tareas, para ellas el nuevo sistema implica, a priori, mayor trabajo. Las tres restantes empleadas (excluido el personal de mesa de entradas) decididamente están de acuerdo con el nuevo sistema, lo ven mucho más beneficioso (inclusive para ellas mismas) y si pudieran optar, se quedarían con la modalidad "nueva" de confección de las piezas en el juzgado mismo. Los dos empleados de mesa de entradas consideran que tienen menos trabajo con el nuevo sistema (concretamente, menos personas que atender por día) por lo que están de acuerdo.
Un dato que no es menor y -confieso- que me enorgullece es que en el Juzgado Civil y Comercial 14 de San Isidro, del que laboralmente -aunque no sentimentalmente- estoy ajeno desde hace más de un año y medio continúan implementando en un cien por ciento este nuevo método que en su momento fue impuesto con bastante resistencia. En definitiva, en ese Juzgado también consideran altamente beneficiosa la nueva modalidad y no volvieron ni volverían al sistema "tradicional".

¿Cuál es la economía de horas hombre que ha logrado con esta modalidad?
-No tengo las herramientas necesarias para responder a esta pregunta. No obstante, es claro que para el abogado -o empleado de estudio- que confeccionaba los proyectos la economía de tiempo es del cien por ciento. Consultado el personal de la secretaría, me han respondido lo siguiente, con relación a la labor global del juzgado: Oficial mayor: aumenta el trabajo en un 35%. Oficial primera: aumenta el trabajo en un 30%. Oficial segunda: disminuye el trabajo en un 20%. Oficial quinta. disminuye el trabajo en un 30%. Auxiliar primera: disminuye el trabajo en un 30%. Empleados de mesa de entradas: manifestaron no tener herramientas para brindar una respuesta adecuada. Auxiliar letrado: no respondió la consulta por provenir de otro fuero y no conocer, por lo tanto, la modalidad "tradicional" y no tener ningún parámetro de comparación. Secretaria: disminuye el trabajo en un 30%. Personalmente estimo que el sistema implica una reducción del trabajo que puede rondar en un 15%.

¿Hay otros juzgados que se han "contagiado" de su experiencia?
No, que yo tenga conocimiento. Por lo menos no en forma sistemática e integral, como hemos encarado el proyecto nosotros.

¿Los mandamientos los envían directamente a la Oficina para su diligenciamiento?
-No directamente. Yo los dejo firmados, en todos los casos, juntamente con el auto que los ordena. Pero en el cuerpo del mandamiento hay una leyenda que indica que el mismo no podrá ser diligenciado sin la conformidad del letrado patrocinante u apoderado (o procurador) de la parte interesada. Asimismo, al pie del mandamiento, y luego de mi firma, se deja escrita la leyenda de autorización para que el letrado sólo tenga que firmarla. De esta forma se evita un dispendio inútil de actividad que ocurriría si el letrado no se enterara que se envió el mandamiento a la oficina de notificaciones, corriéndose el riesgo de que el mismo sea devuelto sin diligenciar por no haber concurrido el abogado a fijar fecha con el oficial de justicia a tal fin. Además, de esta forma se evitan diligenciamientos "sorpresivos" cuando el abogado desea, por ejemplo, ampliar la demanda antes de efectuar el primer emplazamiento a la contraria.

¿Ha tenido dificultad por el mayor consumo de papel y tinta?
-No ha habido dificultades en este sentido. Es claro que el sistema implica un incremento en el consumo de papel y tinta, pero no hemos tenido inconvenientes en este sentido. Y si los hubiera en algún momento, estimo que el Colegio de Abogados Departamental colaboraría de buen grado para solucionar el inconveniente.

 
  Esta nota fue publicada en Fojas Cero Nº 141 de Agostol de 2004
 
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